28. Confirmación

Confirmación

La Posición Católica

¶1316 La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que
da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la
filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo,
hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos
todavía más a su misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe
cristiana por la palabra acompañada de las obras.

¶1317 La Confirmación, como el Bautismo, imprime en el alma del cristiano
un signo espiritual o carácter indeleble; por eso este sacramento
sólo se puede recibir una vez en la vida.

¶1288 “Desde aquel tiempo, los apóstoles, en cumplimiento de la
voluntad de Cristo, comunicaban a los neófitos, mediante la
imposición de las manos, el don del Espíritu Santo, destinado a
completar la gracia del Bautismo. Esto explica por qué en la carta a
los Hebreos se recuerda, entre los primeros elementos de la formación
cristiana, la doctrina del Bautismo y de la imposición de las manos.
Es esta imposición de las manos la que ha sido con toda razón
considerada por la tradición católica como el primitivo origen del
sacramento de la Confirmación, el cual perpetúa, en cierto modo, en
la Iglesia, la gracia de Pentecostés”.

¶1314 Si un cristiano está en peligro de muerte, cualquier presbítero
puede darle la Confirmación. En efecto, la Iglesia quiere que
ninguno de sus hijos, incluso en la más tierna edad, salga de este
mundo sin haber sido perfeccionado por el Espíritu Santo con el don
de la plenitud de Cristo.

¶1285 Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación
constituye el conjunto de los “sacramentos de la iniciación
cristiana”, cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso,
pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es
necesaria para la plenitud de la gracia bautismal. En efecto, a los
bautizados “el sacramento de la Confirmación los une más
íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial
del Espíritu Santo. De esta forma se comprometen mucho más, como
auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus
palabras y sus obras”.

La Escritura Dice

2 Corintios 5:17
17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Romanos 8:38-39
38 Por lo cual estoy seguro que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura nos podrá
separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:1
1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Efesios 2:13
13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais
lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Juan 8:36
36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Gálatas 5:1
1 Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres; y
no os sujetéis de nuevo al yugo de esclavitud.

Comentario

  • ¿Te esclavizarás a las leyes de la Iglesia, cuando Jesús ya te hizo libre?
  • Un hijo que no es salvo, no será salvo porque recibe estudios religiosos.