37. El Celibato

El Celibato

La Posición Católica

¶1579 Todos los ministros ordenados de la Iglesia latina, exceptuados los
diáconos permanentes, son ordinariamente elegidos entre hombres
creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar
el celibato “por el Reino de los cielos” Llamados a consagrarse
totalmente al Señor y a sus “cosas”, se entregan enteramente a
Dios y a los hombres. El celibato es un signo de esta vida nueva al
servicio de la cual es consagrado el ministro de la Iglesia; aceptado
con un corazón alegre, anuncia de modo radiante el Reino de Dios.

La Escritura Dice

Hebreos 13:4
4 Honroso es en todo el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los
fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios.

1 Timoteo 3:2, 12
2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola
esposa, vigilante, templado, decoroso, hospedador, apto para
enseñar;
12 Los diáconos sean maridos de una sola esposa, que
gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Génesis 2:18
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré
ayuda idónea para él.

1 Timoteo 4:1-3
1 Pero el Espíritu dice expresamente que en los postreros tiempos
algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y
a doctrinas de demonios;
2 que con hipocresía hablarán mentiras;
teniendo cauterizada su conciencia;
3 prohibirán casarse, y
mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción
de gracias participasen de ellos los creyentes que han conocido la verdad.

Marcos 1:30
30 Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre, y le dijeron luego de ella.

Comentario

  • Aun los sacerdotes del Antiguo Testamento, de quienes el sacerdocio Católico toma el modelo, eran casados.
  • ¿Es la persona célibe, más santa que el que está casado?
  • ¿Acaso no es verdad que la Iglesia es llamada “La esposa de Cristo”?