27. Estatuas e Imágenes

Estatuas e Imágenes

La Posición Católica

¶1192Las imágenes sagradas, presentes en nuestras iglesias y en nuestras
casas, están destinadas a despertar y alimentar nuestra fe en el
misterio de Cristo. A través del icono de Cristo y de sus obras de
salvación, es a él a quien adoramos. A través de las sagradas
imágenes de la Santísima Madre de Dios, de los ángeles y de los
santos, veneramos a quienes en ellas son representados.

¶1161 Todos los signos de la celebración litúrgica hacen referencia a
Cristo: también las imágenes sagradas de la Santísima Madre de
Dios y de los santos. Significan, en efecto, a Cristo que es
glorificado en ellos. Manifiestan “la nube de testigos” que
continúan participando en la salvación del mundo y a los que
estamos unidos, sobre todo en la celebración sacramental. A través
de sus iconos, es el hombre “a imagen de Dios”, finalmente
transfigurado “a su semejanza”, quien se revela a nuestra
fe, e incluso los ángeles, recapitulados también en Cristo

Siguiendo la enseñanza divinamente inspirada de nuestros santos Padres y la
tradición de la Iglesia católica (pues reconocemos ser del Espíritu
Santo que habita en ella), definimos con toda exactitud y cuidado que
las venerables y santas imágenes, como también la imagen de la
preciosa y vivificante cruz, tanto las pintadas como las de mosaico u
otra materia conveniente, se expongan en las santas iglesias de Dios,
en los vasos sagrados y ornamentos, en las paredes y en cuadros, en
las casas y en los caminos: tanto las imágenes de nuestro Señor
Dios y Salvador Jesucristo, como las de nuestra Señora inmaculada la
santa Madre de Dios, de los santos ángeles y de todos los santos y
justos.

La Escritura Dice

Éxodo 20:4-5
4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en
el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.
5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo, Jehová tu Dios,
soy Dios celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

Deuteronomio 16:22
22 Ni te levantarás estatua; lo cual aborrece Jehová tu Dios.

Deuteronomio 4:15-16, 23
15 Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el
día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;
16 para que no os corrompáis, y hagáis para vosotros escultura, imagen
de figura alguna, efigie de varón o hembra,
23 Guardaos, no sea que olvidéis el pacto de Jehová vuestro Dios, que
Él estableció con vosotros, y os hagáis escultura o imagen de
cualquier cosa, que Jehová tu Dios te ha prohibido.

1 Corintios 10:19-20
19 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que es
sacrificado a los ídolos?
20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y
no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.

1 Corintios 5:11
11 Mas ahora os he escrito, que no os asociéis con ninguno que,
llamándose hermano, sea fornicario, o avaro, o idólatra, o
maldiciente, o borracho, o ladrón, con el tal ni aun comáis.

Efesios 5:5
5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que
es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.

Salmo 135:15-18
15 Los ídolos de las gentes son plata y oro, obra de manos de hombres;
16 tienen boca, mas no hablan; tienen ojos, mas no ven;
17 tienen orejas, mas no oyen; tampoco hay aliento en sus bocas.
18 Como ellos son los que los hacen, y todos los que en ellos confían.

Comentario

  • Los ídolos e imágenes no “despertarán ni nutrirán” tu fe.
  • Ellos quitarán tu atención del eterno e invisible Dios y te desviarán
    hacia un objeto finito, invento del hombre mismo.