11. Bautismo de Infantes

Bautismo de Infantes

La posición Católica

¶1250 Puesto que nacen con una naturaleza humana caída y manchada por el
pecado original, los niños necesitan también el nuevo nacimiento en
el Bautismo para ser librados del poder de las tinieblas y ser
trasladados al dominio de la libertad de los hijos de Dios, a la que
todos los hombres están llamados. La pura gratuidad de la gracia de
la salvación se manifiesta particularmente en el bautismo de niños.
Por tanto, la Iglesia y los padres privarían al niño de la gracia
inestimable de ser hijo de Dios si no le administraran el Bautismo
poco después de su nacimiento.

¶1252 La práctica de bautizar a los niños pequeños es una tradición
inmemorial de la Iglesia. Está atestiguada explícitamente desde el
siglo II. Sin embargo, es muy posible que, desde el comienzo de la
predicación apostólica, cuando “casas” enteras recibieron el
Bautismo, se haya bautizado también a los niños

La Escritura Dice

Hechos 8:36-37
36 ¿qué impide que yo sea bautizado?
37 Y Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes.

Hechos 2:41
41 Así que, los que con gozo recibieron su palabra, fueron bautizados;

Hechos 18:8
8 Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios al oír, creían y eran bautizados.

Comentario

  • No hay un solo ejemplo en las Escrituras del Bautismo de infantes.
  • Siempre el candidato para el Bautismo debe ser un creyente previo al Bautismo.