13. Transustanciación

Transustanciación

La Posición Católica

¶1376 El Concilio de Trento resume la fe católica cuando afirma: “Porque
Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de
pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la
Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por
la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la
substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro
Señor y de toda la substancia del vino en la substancia de su
Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este
cambio transubstanciación”.

¶1333 En el corazón de la celebración de la Eucaristía se encuentran el
pan y el vino que, por las palabras de Cristo y por la invocación
del Espíritu Santo, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de
Cristo. Fiel a la orden del Señor, la Iglesia continúa haciendo, en
memoria de él, hasta su retorno glorioso, lo que él hizo la víspera
de su pasión: “Tomó pan…”, “tomó el cáliz lleno
de vino…”. Al convertirse misteriosamente en el Cuerpo y la
Sangre de Cristo, los signos del pan y del vino siguen significando
también la bondad de la creación. Así, en el ofertorio, damos
gracias al Creador por el pan y el vino, fruto “del trabajo del
hombre”, pero antes, “fruto de la tierra” y “de
la vid”, dones del Creador. La Iglesia ve en el gesto de
Melquisedec, rey y sacerdote, que “ofreció pan y vino” (Gn
14,18) una prefiguración de su propia ofrenda.

¶1377 La Eucarística presencia de Cristo comienza en el momento de la
consagración y dura tanto como las especies Eucarísticas subsisten.
Cristo está presente, íntegro y total, en cada una de las especies,
e íntegro y total en cada una de sus partes, de manera que el partir
del pan no divide a Cristo

La Escritura Dice

Juan 6:33-35
33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al
mundo.
34 Entonces le dijeron: Señor, Danos siempre este pan.
35 Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mi viene, nunca
tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

1 Corintios 11:23-25
23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el
Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;
24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi
cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo:
Esta copa es el nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las
veces que la bebiereis, en memoria de mí.

Lucas 22:19
19 Y tomando el pan, dio gracias, y
lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es
dado; haced esto en memoria de mí.

Comentario

  • Viniendo a Jesús en fe es el comer; creyendo en Él es el tomar.
  • Comunión es una remembranza no un rehacer.