4. La Unción De Los Enfermos

La Unción De Los Enfermos

La Posición Católica

¶1517 Como en todos los sacramentos, la Unción de los enfermos se celebra
de forma litúrgica y comunitaria, 113 que tiene lugar en familia, en
el hospital o en la iglesia, para un solo enfermo o para un grupo de
enfermos. Es muy conveniente que se celebre dentro de la Eucaristía,
memorial de la Pascua del Señor. Si las circunstancias lo permiten,
la celebración del sacramento puede ir precedida del sacramento de
la Penitencia y seguida del sacramento de la Eucaristía. En cuanto
sacramento de la Pascua de Cristo, la Eucaristía debería ser
siempre el último sacramento de la peregrinación terrenal, el
“viático” para el “paso” a la vida eterna.

¶1523 a preparación para el último tránsito. Si el sacramento de la Unción
de los enfermos es concedido a todos los que sufren enfermedades y
dolencias graves, lo es con mayor razón “a los que están a punto
de salir de esta vida”; de manera que se le ha llamado también
“sacramento de los que parten”. La Unción de los enfermos acaba
por conformarnos con la muerte y resurrección de Cristo, como el
Bautismo había comenzado a hacerlo. Es la última de las sagradas
unciones que jalonan toda la vida cristiana; la del Bautismo había
sellado en nosotros la vida nueva; la de la Confirmación nos había
fortalecido para el combate de esta vida. Esta última unción ofrece
al término de nuestra vida terrena un escudo para defenderse en los
últimos combates y entrar en la Casa del Padre.

¶1516 Sólo los sacerdotes (obispos y presbíteros) son ministros de la
Unción de los enfermos. 112 Es deber de los pastores instruir a los
fieles sobre los beneficios de este sacramento. Los fieles deben
animar a los enfermos a llamar al sacerdote para recibir este
sacramento. Y que los enfermos se preparen para recibirlo en buenas
disposiciones, con la ayuda de su pastor y de toda la comunidad
eclesial a la cual se invita a acompañar muy especialmente a los
enfermos con sus oraciones y sus atenciones fraternas.

¶1524 A los que van a dejar esta vida, la Iglesia ofrece, además de la
Unción de los enfermos, la Eucaristía como viático. Recibida en
este momento del paso hacia el Padre, la Comunión del Cuerpo y la
Sangre de Cristo tiene una significación y una importancia
particulares. Es semilla de vida eterna y poder de resurrección,
según las palabras del Señor: “El que come mi carne y bebe mi
sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día”.
Puesto que es sacramento de Cristo muerto y resucitado, la Eucaristía
es aquí sacramento del paso de la muerte a la vida, de este mundo al
Padre.

¶1515 Si un enfermo que recibió la unción recupera la salud, puede, en
caso de nueva enfermedad grave, recibir de nuevo este sacramento. En
el curso de la misma enfermedad, el sacramento puede ser reiterado si
la enfermedad se agrava. Es apropiado recibir la Unción de los
enfermos antes de una operación importante. Y esto mismo puede
aplicarse a las personas de edad avanzada cuyas fuerzas se debilitan.

“. . . llame a los presbíteros de la Iglesia”

La Escritura Dice

Filipenses 3:8-9
8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la
excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por el cual
lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, para ganar a Cristo,
9 y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia, que es de la
ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios
por la fe;

2 Timoteo 4:6-7
6 Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida
está cercano.
7 He peleado la buena batalla, he acabado mi carrera, he guardado la fe.

Mateo 15:9
9 Pero en vano me honran; enseñando como doctrinas mandamientos de
hombres.

Comentario

  • Esta doctrina Católica no es predicada en la Biblia.
  • Esta doctrina Católica tampoco es practicada en la Biblia.
  • ¿Continuarás viviendo en pecado, esperanzado a que un sacerdote al fin te
    arrebate de las garras de Satanás por esta práctica anti-bíblica?
  • ¿O te entregarás a Jesús ahora mismo?