1. ¿Cuál es la Autoridad Final?

¿Cuál es la Autoridad Final?

La Posición Católica

¶95 “La Tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según
el plan prudente de Dios, están unidos y ligados, de modo que
ninguno puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su
carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen
eficazmente a la salvación de las almas”.

¶81 “La Sagrada Escritura es lo que Dios habló y fue puesto por
escrito bajo el hálito del Espíritu Santo.”

“Y la [Santa] Tradición recibe la palabra de Dios, encomendada por
Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles, y la transmite íntegra
a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la
verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su
predicación”.

¶85 “El oficio de interpretar auténticamente la palabra de Dios,
oral o escrita, ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la
Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo”,51 es decir,
a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de
Roma”.

¶119 “A los exegetas toca aplicar estas normas en su trabajo para ir
penetrando y exponiendo el sentido de la Sagrada Escritura, de modo
que con dicho estudio pueda madurar el juicio de la Iglesia. Todo lo
dicho sobre la interpretación de la Escritura queda sometido al
juicio definitivo de la Iglesia, que recibió de Dios el encargo y el
oficio de conservar e interpretar la Palabra de Dios”:

La Escritura Dice:

Apocalipsis 22:18-19
18 Porque yo testifico a cualquiera que oye las palabras de la profecía
de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios añadirá
sobre él las plagas que están escritas en este libro.
19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de
las cosas que están escritas en este libro.

Romanos 16:17-18
17 Y os ruego hermanos, que señaléis a aquellos que causan divisiones y
escándalos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido;
y que os apartéis de ellos.
18 Porque los tales, no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus
propios vientres; y con palabras suaves y lisonjas engañan los
corazones de los simples.

Comentario

  • ¿Es la tradición de tu Iglesia y el magisterio, igual en autoridad a
    las Sagradas Escrituras?
  • ¿Qué pasa cuando están en desacuerdo entre ellos?